PSICODIAGNÓSTICO INFANTIL

Psicodiagnóstico es la evaluación completa del estado mental de una persona, por lo general con el propósito de explicar un determinado padecimiento y determinar la forma más adecuada de remediarlo. Todos los problemas mentales son el resultado de la interacción de varios factores: 




Funcionamientos deficitarios de áreas específicas del cerebro a causa de una configuración genética diferente que altera sea la estructura cerebral o sus delicados balances químicos o de alteraciones del sistema nervioso debido daños posteriores al nacimiento. 


Creencias rígidas sobre el mundo y/o sobre sí mismo que conducen a a una forma inadecuada de interpretar la realidad y en consecuencia, a no solucionar los problemas de manera satisfactoria. 


Relaciones y formas de interactuar con los demás (ya sea que pensemos en relaciones personales, familiares o en un sentido más amplio, trabajo, escuela, sociedad) en que los intentos por solucionar sus problemas tienden a empeorarlos. 


Teniendo en cuenta estos tres factor es que se debe pensar en una evaluación Psicodiagnóstica.


¿Cuándo un Psicodiagnóstico es bueno?

Un Psicodiagnóstico completo debe dar cuenta del funcionamiento global de la persona desde una perspectiva biopsicosocial.

Debe utilizar técnicas actualizadas.

Un Psicodiagnóstico tiene que explicar de forma consistente la naturaleza del problema que motivó la consulta.

Debe brindar también un panorama general de sus capacidades y lados fuertes, ya que es en base a ellos que los problemas encontrarán un cause y una solución.

Debe tener el poder predictivo para poder dar al paciente y/o a la familia un pronóstico de resultados tanto en el caso de que se realice un tratamiento como si este no tiene lugar.

Debe estar dado por escrito en términos comunes a todos los profesionales (clasificación estandarizada), pero también explicado en términos claramente comprensibles por el paciente y sus seres queridos.

Debe incluir más allá del nombre técnico del problema una explicación sobre cómo el mismo afecta al paciente en particular.

Debe hacerse de forma rápida: un Psicodiagnóstico no puede implicar que el paciente demore el inicio de su tratamiento más de 15 días.


¿De qué consta un psicodiagnóstico?

Entrevista

Es la parte más importante para una evaluación. Consta de una entrevista con la persona y a veces con otras personas allegadas para indagar sobre los problemas que les han llevado a la consulta y así orientar al profesional sobre la hipótesis de trabajo, sobre las pruebas que habrá que administrar para verificar o falsar la hipótesis inicial

Administración de Pruebas


La batería de pruebas a administrar tiene que ser científicamente validada, ser suficientes para poder dar una explicación al problema y evitar pasar pruebas innecesarias o recurrentes. Las pruebas estar validadas en la población a las que se le va a administrar, asegurando que sus resultados sean fiables (rigor científico)


Las pruebas poseedoras de rigor científico se dividen en dos clases: a. las que indagan sobre la presencia o ausencia de conductas o pensamientos mediante cuestionarios o entrevistas dirigidas y estandarizadas y b. aquellas que ponen a prueba diferentes funciones cognitivas mediante pruebas específicas. Ambos tipos de pruebas se utilizan en forma combinada para un diagnóstico completo.

Los test arrojan resultados numéricos cuya utilidad depende de la capacidad interpretativa de los profesionales, con cierta frecuencia los pacientes o sus padres temen que al cuantificar los problemas que los aquejan a ellos o a sus hijos se pierda de vista su individualidad, esto sólo puede suceder si los evaluadores no son competentes o trabajan de forma masificada. La función de los números es dar un panorama claro y objetivo de toda una serie de áreas de funcionamiento de la persona que luego son analizadas en el contexto de la individualidad de cada persona para llegar a comprenderlo. Un ejemplo que suele usarse y que resulta útil es el de los estudios médicos: tener una tomografía de una persona es un dato útil para un médico a la hora de ayudar a sus pacientes, pero dos personas con la misma lesión pueden recibir tratamientos muy diferentes en función de otros factores como los resultados de otras pruebas, su edad, su historia médica, su estilo de vida, etc.

Devolución


Si la admisión es el paso más importante para que el profesional llegue a un diagnóstico, la devolución es el paso indispensable para que esto tenga sentido. Muchas veces la devolución es algo que se realiza a la ligera, cuando en realidad es fundamental.

El profesional transmite en esta instancia al paciente y su familia las conclusiones a las que ha llegado. Debe hacerlo de forma en que ellos lo entiendan, pero sin ocultar nada de información. Debe asegurarse que todos han entendido las implicaciones del diagnóstico. Posteriormente, el profesional da una serie de recomendaciones y de opciones de tratamiento, ayuda a aclarar las dudas existentes y planifica junto el paciente y/o su familia de qué manera se comenzará el tratamiento.


La devolución incluye un informe completo de lo evaluado y de las conclusiones. El informe debe incluir tanto las pruebas que se administraron como el diagnóstico al que se arribó, según los códigos establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Este informe asegura al paciente que el trabajo realizado en la evaluación podrá ser utilizado por otros profesionales posteriormente e implica también cumplir con el derecho legal de toda persona a conocer la información que se ha obtenido sobre él.


¿Cuál es la diferencia entre un Psicodiagnóstico y una Evaluación Neuropsicológica?

Dentro del marco de trabajo integral del que estamos hablando, podemos decir que todo Psicodiagnóstico bien realizado debe incluir una evaluación neuropsicológica.

La evaluación neuropsicológica implica estudiar de cada una de las funciones cognitivas del cerebro a partir de pruebas especialmente diseñadas que ponen en juego el funcionamiento específico de esa área. Las funciones cognitivas son las siguientes:

  • Funciones ejecutivas (Atención, organización, autoregulación, etc.) 
  • Memoria 
  • Percepción 
  • Lenguaje 

Una Evaluación Neuropsicológica brinda un panorama del funcionamiento de cada área, pero al no implicar la indagación de la presencia de diferentes cuadros psicopatológicos, ni de la presencia de problemas de tipo social/vincular, no permite llegar a un diagnóstico.


La evaluación neuropsicológica se realiza de forma aislada cuando un profesional que ya posee un diagnóstico del paciente, quiere conocer el nivel de funcionamiento del mismo en cada dominio.

¿Qué lugar ocupa en este contexto la evaluación Pedagógica?

Al igual que en el caso anterior, es parte del Psicodiagnóstico. Su función es indagar el nivel del niño en diversos dominios relacionados directamente con el aprendizaje. Es una parte necesaria pero no suficiente de cualquier diagnóstico. Los dominios indagados en este caso son: lectoescritura, cálculo, niveles de razonamiento (concreto, abstracto, etc) y, presencia de técnicas adecuadas de estudio. Ponderando esto en relación a su edad, desarrollo curricular y la realidad concreta de su ámbito educativo.

¿Qué sucede si no se hace un Psicodiagnóstico completo?


El psicodiagnóstico debe ser completo y exhaustivo para poder realizar una labor psicopedagógica adecuada sobre el niño. No se puede trabajar con hipótesis tentativas o la simple observación de conductas en el aula, porque podría dar lugar a "falsos positivos" (niños hiperactivos, lentos, desatentos), cuando en realidad podríamos encontrarnos con problemas emocionales o de otra índole. Es importante descartar problemas neurológicos o trastornos del aprendizaje para poder abordar la pr
oblemática infantil.

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