Hablamos de fracaso escolar cuando un niño no es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su edad y nivel pedagógico.
El criterio objetivo para definir el éxito o fracaso en los estudios de un niño son las calificaciones, es decir: el fracaso escolar se traduce en suspensos.
El hecho de que un niño suspenda una o dos asignaturas en alguna evaluación no es sinónimo de fracaso escolar, el verdadero problema se sitúa en niños con una capacidad intelectual normal que sistemáticamente suspenden varias asignaturas, a pesar de recibir en muchos casos la ayuda de los padres y apoyo extraescolar.